En Filipinas, el banano ‘Bungulan’ es una fuente importante de ingresos para los pequeños agricultores de las zonas montañosas, y ahora está ganando importancia económica junto al ‘Cavendish’ de exportación y otros cultivares populares como ‘Saba’, ‘Lakatan’ y ‘ Latundan ‘. Se ha convertido en una fuente alternativa de sustento para muchos trabajadores de la caña de azúcar desplazados y, finalmente, ha encontrado un nicho de exportación en Japón.

Existe la oportunidad de asegurar y mantener el suministro comercializable y aumentar los ingresos de los agricultores al reducir las pérdidas poscosecha desde la finca hasta el centro de empaque. Se realizó un estudio para documentar las prácticas poscosecha, determinar las causas y el alcance de las pérdidas y evaluar las mejoras técnicas. Las operaciones de manipulación poscosecha se documentaron en cuatro áreas de producción principales en Visayas y Mindanao, y se evaluó el rechazo del centro de empaque. Los puntos críticos en la cadena de manejo poscosecha incluyeron el acarreo, desmanchamiento, empaque y transporte. Los rechazos de los centros de empaque oscilaron entre el 13 y el 26% según el área y las operaciones de poscosecha.

En comparación con las hojas de banano, la espuma de polietileno (PE) proporcionó una mejor protección amortiguadora durante el transporte de la fruta deshecha hasta la estación de compra y el centro de empaque en el lago Sebu, en el sur de Cotabato, donde se registraron las mayores pérdidas debido a daños mecánicos. El envolver individualmente las manos de plátano con revestimientos de PE durante el transporte a granel al centro de empaque también resultó en menos magulladuras y cortes. El uso de revestimientos y materiales de amortiguación durante el acarreo y el transporte a granel puede minimizar las pérdidas y aumentar el suministro de frutas con calidad de exportación. Los puntos críticos en la cadena de manejo poscosecha incluyeron el acarreo, desmanchamiento, empaque y transporte.

Epolsac provee a los agricultores babaneros el cuellomonja para los racimos, que es fundamental para evitar las pérdidas en la cosecha minimizando el daño mecánico tanto en crecimiento, desarrollo y cosecha.